Lo que te pasó
Abriste el buzón tributario, o llegó un correo, o alguien tocó a la puerta con un oficio. Cifras que no reconoces, la palabra "multa". La primera reacción es pagar para que se acabe o guardarlo esperando que se olvide. Las dos son malas ideas.
Lo que debes saber
No todo pesa igual. Una carta invitación no te obliga, pero ignorarla suele traer una revisión formal. Un requerimiento sí tiene plazo y hay que contestarlo bien. Lo que no cambia es esto: los plazos son cortos, se cuentan en días hábiles y corren aunque no hayas abierto el buzón. Contestar tarde o mal convierte un asunto manejable en una deuda.
Lo que necesitas tener a la mano
El documento completo, con su acuse y la fecha en que llegó al buzón. Tus declaraciones y comprobantes del periodo que mencionan. Nada más para empezar: la revisión inicial se hace a distancia.
Qué hacemos por ti
Nos mandas el documento por WhatsApp el mismo día que lo recibes. Te decimos por escrito qué es, cuánto tiempo tienes y qué conviene: contestar, aclarar o corregir. Honorarios claros antes de cualquier paso. Atendemos a personas y empresas en todo el país.