Lo que te pasó
Te dijeron que firmaras "para no dejar problemas", que era solo un trámite o que, si no firmabas, no te pagaban. Quizá ni te dieron copia. Ahora sientes que ya no hay nada que hacer.
Lo que debes saber
Una renuncia debe ser voluntaria. Si la firmaste por presión, engaño o amenaza, o si la firmaste en blanco o junto con otros papeles, se puede cuestionar y reclamar como si te hubieran despedido. No es automático: hay que demostrar lo ocurrido, y el tiempo para reclamar es limitado. Por eso conviene actuar pronto.
Lo que necesitas tener a la mano
Copia de lo que firmaste, si la tienes. Mensajes, audios o correos donde te pidieron firmar. Tu contrato, recibos de pago y los nombres de quienes estuvieron presentes. La fecha de tu último día de trabajo. Si no tienes nada de esto, lo revisamos contigo.
Qué hacemos por ti
Nos mandas fotos de esos papeles por WhatsApp. Te decimos por escrito si hay caso y qué se podría reclamar. Honorarios claros antes de cualquier trámite. Atendemos en todo el país, sin que tengas que trasladarte para la primera revisión. Cada semana que pasa cuenta.